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miércoles, 28 de octubre de 2009

La curación para pentecostales y católicos

La curación para pentecostales y católicos
Informe de Mons. Juan Usma Gómez, en la Jornada Mundial de la Oración 2007
La curación para pentecostales y católicos
La curación para pentecostales y católicos
El lema de la Semana de oración por la unidad de los cristianos de este año: "Hace oír a los sordos y hablar a los mudos" (Mc 7, 31-37) nos remite a uno de los temas aparentemente más controvertidos en las relaciones entre católicos y pentecostales: la curación. En efecto, juntamente con el hablar en lenguas, la insistencia —llena de expectativas— que se pone en las curaciones milagrosas constituye uno de los "modos pentecostales" que suscitan sorpresa y perplejidad acerca de su legitimidad y su sentido propiamente cristiano.

Casi en todas partes del mundo, la promesa de curación se ha convertido en un leitmotiv con el que las comunidades pentecostales y carismáticas atraen a nuevos miembros (este hecho se ha constatado también durante los cuatro seminarios sobre el ecumenismo organizados por el Consejo pontificio para la promoción de la unidad de los cristianos en Brasil, Kenia, Senegal y Corea).

Aun admitiendo que esa visión es parcial, debemos reconocer que la promesa o anuncio de curaciones realizadas constituye uno de los recursos más "eficaces" para atraer a la gente en nuestros días. Ser curados o ser testigos de una curación realizada en la comunidad de pertenencia resulta cada vez más importante.

Si tomamos la sagrada Escritura, vemos inmediatamente que los evangelios recogen muchos relatos de curaciones. Indudablemente, la compasión de Cristo con los enfermos y sus numerosas curaciones de enfermos de todo tipo son un signo claro de que "Dios ha visitado a su pueblo" (Lc 7, 16) y de que "el reino de Dios está cerca" (Mt 10, 7; Lc 10, 9). Ciertamente, el ministerio de Jesús se realizaba a través de palabras autorizadas y obras poderosas. Las curaciones que llevaba a cabo no eran simples obras taumatúrgicas; sin excepción, estaban vinculadas a la fe del enfermo y se transformaban en experiencias mesiánicas (cf. Mt 8, 6-10; 9, 21-22, 27-30; Mc 2, 4-5; 10, 50-52, Lc 17, 17-22; Jn 9, 1), aunque no siempre las reconocían como obras buenas los que rodeaban a los enfermos (cf. Mc 2, 4-9; Jn 9, 13-40).

Sin embargo, en las narraciones del Nuevo Testamento Jesús no es el único que cura. Jesús mismo da a los Apóstoles el poder de curar. Los Apóstoles y otros, en el cumplimiento de su misión y como parte de ella, obran curaciones en nombre de Jesús; nunca como manifestación de su poder personal o para sus fines propios (cf. Hch 8, 13; 9, 36-43; 14, 8-11). Además, san Pablo, en su carta a los Corintios, habla de un carisma especial de curación que el Espíritu Santo da a algunos creyentes para que se manifieste la fuerza de la gracia que proviene del Resucitado (cf. 1 Co 12, 9. 28. 30).

Hasta aquí todo parece claro. Pedir la salud del cuerpo y del alma es una práctica conocida desde siempre en la Iglesia. Más aún, repasando las páginas del Catecismo de la Iglesia católica, leemos que: "El Señor Jesucristo, médico de nuestras almas y de nuestros cuerpos, que perdonó los pecados al paralítico y le devolvió la salud del cuerpo, quiso que su Iglesia continuase, con la fuerza del Espíritu Santo, su obra de curación y de salvación, incluso en sus propios miembros" (n. 1421). Los pentecostales comparten plenamente esa afirmación; con todo, conviene notar que en el Catecismo con ella se introduce el capítulo dedicado a "los sacramentos de curación", es decir, el sacramento de la Penitencia y de la Reconciliación, y el de la Unción de los enfermos.

Para un católico pedir la curación es legítimo. En efecto, la Iglesia en varios momentos y con ritos diversos reza plegarias litúrgicas con esta intención. Son bien conocidos los santos taumaturgos y los diversos lugares de oración donde se dan innumerables testimonios de curaciones milagrosas. Por consiguiente, pedir la gracia de la curación no es ajeno a la praxis católica. Sin embargo, esto no debe llevar al cristiano a olvidar que no hay mayor mal que el pecado y que nada tiene peores consecuencias para los pecadores mismos, para la Iglesia y para el mundo entero (cf. ib., n. 1488). La recuperación de la salud es importante si ayuda a la salvación espiritual (cf. Mt 9, 5-8). La curación es una gracia, pero la enfermedad no es necesariamente ausencia de ella: la unión del enfermo a la pasión de Cristo es fundamental para su bien y para el bien de la Iglesia (cf. Col 1, 24).

Los evangélicos y pentecostales tienen una visión diferente. Se habla a veces de diversas teologías de la curación, que en general vinculan la curación a la expiación de Cristo. Aunque se suele estimular de alguna manera la expectativa de curación y aunque el ministerio de curación se considera un elemento legítimo del evangelismo, con frecuencia algunos líderes pentecostales ponen en guardia a los fieles y protestan contra ciertas prácticas ilegítimas que, ocultándose tras promesas de curación, miran a proyectos personales que están muy lejos del Evangelio. "La mayor amenaza para el movimiento pentecostal carismático en los últimos veinte años de este siglo (el siglo XX) será el éxito y la ruina de los "reinos personales", pues cuando se desplomen, como sucederá inevitablemente, se desplomará con ellos la fe de aquellos cuya mirada no esté puesta en Jesús" (W. MacDonald, The Cross versus Personal Kingdom, Pneuma 3/2, Fall 1982, en: W. Hollenweger, Pentecostalism: Originis and Developments Worldwide, Peabody 1997, p. 230).
La aparición de curanderos, hombres y mujeres, cuyas actuaciones resultan aún más notorias gracias a los medios de comunicación social y a la realización de grandes reuniones, ha suscitado problemas doctrinales y pastorales muy urgentes para todos los cristianos.

Los curanderos modernos, definidos como pertenecientes sobre todo a la tercera ola del pentecostalismo ("third wavers"), se remiten a diversas tradiciones cristianas. Pero algunos de estos "tele-evangelistas" actúan más bien como tele-vendedores de productos religiosos, con un consiguiente beneficio económico, y a menudo en sus promesas de curaciones se percibe el engaño y el intento de explotar la buena fe de las personas necesitadas. En esta lógica es muy elevado el riesgo de una moderna "simonía" (cf. Hch 8, 18-25).

Suscitan perplejidad el uso caprichoso del presunto "carisma de curación" y las revelaciones personales que a menudo indican la curación realizada o la dificultad puesta por algunos de los presentes que impide que se produzca la liberación del maligno. Refiriéndose a los pasajes del Nuevo Testamento, los curanderos se definen con frecuencia como exorcistas; por tanto, la curación, más que restablecimiento de la salud, es ante todo liberación del maligno.

Aun admitiendo la buena intención de las personas que ponen en ellos su confianza, pueden surgir algunas dudas sobre la gratuidad y la solidez de la fe de esas personas, que más que depender de Jesucristo parece depender de milagros, curaciones y actuaciones de líderes. Así el Evangelio pasa a un segundo plano.

También en la Iglesia católica, bajo el influjo del movimiento carismático, las oraciones de curación rezadas en grupo son bastante comunes. La Congregación para la doctrina de la fe publicó, el 14 de septiembre del año 2000, la "Instrucción sobre las oraciones para obtener de Dios la curación", destinada a los obispos con el fin de orientar a los fieles en esta materia; pretende favorecer lo que hay de bueno y corregir lo que conviene evitar. La instrucción comprende una parte doctrinal sobre las gracias de curación y las oraciones para obtenerla, y presenta al final disposiciones disciplinarias al respecto (cf. L´Osservatore Romano, edición en lengua española, 1 de diciembre de 2000, pp. 17-19).

Sobre la curación en la Iglesia, el diálogo internacional católico-pentecostal, en su segunda fase, expresó algunas reflexiones que siguen siendo válidas, aunque el tema requiere una ulterior profundización común con el fin de evitar juicios injustos. Por lo que concierne a la curación, católicos y pentecostales concuerdan (cf. Diálogo internacional católico-pentecostal, Relación final 1997-1982, nn. 31-40; original en: Consejo pontificio para la promoción de la unidad de los cristianos, Information Service 55, 1984, II-III) en: la necesidad de la cruz (la búsqueda de la curación no es una simple búsqueda de bienestar); la curación es un signo del Reino; implica a la persona en su totalidad; la espera confiada de recibir la gracia de una curación no es contraria a la vida cristiana; Cristo es quien cura. Sin embargo, no hay acuerdo ni convergencia en cuanto al aspecto sacramental y, en consecuencia, sobre la importancia del ministro ordenado por lo que atañe a los sacramentos de curación y en particular al sacramento de la Unción de los enfermos.

También hoy Cristo hace oír a los sordos y hablar a los mudos. También hoy se concede a algunos creyentes el carisma de la curación. Pero, aun reconociendo la posibilidad de la curación, pues estamos convencidos de que para Dios nada hay imposible, no podemos considerar los milagros de curación como condición necesaria para nuestra fe cristiana: no es necesario ver para creer (cf. Jn 20, 24-29).

Por tanto, el discernimiento espiritual es aún más necesario para descubrir cuál es el ministerio auténtico. "A causa de la fragilidad humana, de la presión de grupo y de otros factores, es posible que el creyente sea inducido a error en su conciencia acerca de la intención y la influencia del Espíritu en sus acciones. Por este motivo, es fundamental establecer los criterios para confirmar y convalidar la actuación auténtica del "Espíritu de verdad" (cf. 1 Jn 4, 1-6)" (Diálogo internacional católico-pentecostal, Relación final 1972-1976, n. 40; original en Information Service 55, 1976/III).

En nuestros tiempos, los carismas y los dones del Espíritu Santo resultan cada vez más visibles; a veces incluso podríamos decir que excesivamente. Esta situación requiere una orientación a fin de que la gente aprenda a identificar adecuadamente los carismas y de que estos sean realmente ejercitados para el bien de toda la Iglesia (cf. 1 Co 12-14). Proporcionar elementos de discernimiento espiritual debería contribuir a detectar la autenticidad de una experiencia espiritual y su conformidad con la doctrina de la Iglesia, evitando así desviaciones e iluminando las "experiencias espirituales" de los creyentes.

Termino esta reflexión haciendo una invitación a leer, estudiar y analizar la relación final de la quinta fase del Diálogo católico-pentecostal, que se publicará próximamente. El texto ofrecerá la posibilidad de recorrer, sobre la base de fuentes bíblicas y patrísticas, el camino de fe, conversión, discipulado, experiencia comunitaria, y percibir la acción del Espíritu Santo (de modo especial con respecto al bautismo en el Espíritu). Los miembros del Diálogo presentan reflexiones comunes sobre cada uno de estos aspectos en la situación actual, tratando de destacar no sólo la belleza de la vida cristiana, sino también su dinamismo desde los orígenes. El documento está articulado en tres puntos: cómo se llega a ser cristiano según la Biblia; qué sucedió durante el período patrístico; y cuáles son los enfoques pastorales actuales de ambas comunidades.

Extraído de:

http://es.catholic.net/ecumenismoydialogointerreligioso/790/2670/articulo.php?id=30531

Violadores de libertad de religión

El Informe sobre la Libertad de Religión tambien nombra a Afganistán, Irán y Corea del Norte, por severas violaciones.

Redacción VOA 27.10.09

El Informe Internacional Anual sobre la Libertad de Religión.

El Informe Internacional Anual sobre la Libertad de Religión.

El Departamento de Estado de Estados Unidos emitió un informe en el que menciona a Cuba, Birmania y China entre los peores violadores de la libertad de religión en el mundo.

El Informe Internacional Anual sobre la Libertad de Religión, que mantiene datos sobre dicha libertad en todos los países, cubre el período de julio de 2008 a junio de 2009.

Este informe también nombra a Afganistán, Irán y Corea del Norte, entre las naciones que están involucradas en severas violaciones de la libertad religiosa o su tolerancia.

La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, dijo que Estados Unidos siempre estará en contra de discriminación y persecución basados en la religión.

Sin embargo, Clinton también destacó que Estados Unidos está en desacuerdo con la medida anti difamación impulsada por la Conferencia de la Organización Islámica, señalando que Washington está en profundo desacuerdo con quienes reducen la libertad de expresión.

Extraído de:

http://www1.voanews.com/spanish/news/usa/Cuba-peores-violadores-libertad-religion-66342527.html

La apertura a los anglicanos podría ayudar a los curas casados

La apertura a los anglicanos podría ayudar a los curas casados

Por Philip Pullella

CIUDAD DEL VATICANO (Reuters) - La decisión del Papa Benedicto XVI de abrir de golpe las puertas del catolicismo a los anglicanos descontentos podría desafiar los siglos de oposición católica al matrimonio de los sacerdotes y podría acercar a la Iglesia a los curas casados.

La apertura anunciada la semana pasada podría llevar hasta a medio millón de fieles anglicanos, algunos de 50 de sus obispos y a miles de sacerdotes anglicanos casados a convertirse al catolicismo.

Los anglicanos conservadores, que se oponen al sacerdocio femenino y a los obispos homosexuales, tienen ahora una estrategia de salida. Tendrán su propio refugio en la Iglesia católica y podrán convertirse como individuos, parroquias e incluso diócesis completas.

No tendrán que prescindir de sus tradiciones católicas y muchos encontrarán que sus nuevas parroquias están dirigidas por ex sacerdotes anglicanos que se convertirán en sacerdotes católicos casados una vez se abracen la nueve fe.

El cardenal William Levada, responsable de la oficina doctrinal de la fe, el puesto que Benedicto XVI desempeñó hasta que fue elegido en 2005, reconoció que el Vaticano tiene que dar explicaciones serias a los grupos que han estado presionando a favor del fin del celibato.

"Creo que para algunas personas parece un problema porque, como saben, ha habido muchos sacerdotes católicos que han abandonado el sacerdocio para casarse y ahora surge la cuestión 'bueno, si estos ex anglicanos pueden ser curas casados, ¿qué pasa con nosotros?'", añadió.

Levada hizo una distinción entre los sacerdotes anglicanos que ya están casados y se convierten al catolicismo y "varones católicos que se comprometen sabiéndolo a un sacerdocio célibe".

MUNICIÓN INCREIBLEMENTE IMPORTANTE

No obstante, Jon O'Brian, presidente del grupo disidente Catholics for Choice (católicos por elección), con sede en EEUU, dijo que la medida es una munición "increíblemente importante" para los partidarios del matrimonio en el sacerdocio.

"Esto va a poner más atención sobre el fracaso de la Iglesia para reclutar nuevos sacerdotes según la normativa vigente. En las parroquias que se vean obligadas a fusionarse, está claro que esto es el talón de Aquiles de la Iglesia", dijo a Reuters desde Washington.

Los sacerdotes tenían permitido casarse durante el primer milenio de la historia de la Iglesia antes de que se adoptase la regla del celibato.

El padre Thomas Reese, del Centro Teológico Woodstock en la Universidad de Georgetown, dijo que a largo plazo la medida de Benedicto XVI puede ser la de "proporcionar a la Iglesia Católica un flujo constante de sacerdotes casados".

"Esto va a ser la prueba empírica de que un sacerdote casado puede trabajar en la Iglesia Católica", dijo a Reuters. "La gente preguntará cuestiones como 'parece agradable, está haciendo un buen trabajo ¿Por qué no podemos tener más de él?".

El Vaticano ha dejado claro que hasta ahora un hombre que haya abandonado el sacerdocio para casarse no puede regresar al seno de la Iglesia, pero no ha quedado aún claro si un católico casado puede ingresar en un seminario anglicano y regresar a la Iglesia Católica como sacerdote casado.

El diablo, o en este caso el ángel, tendrá los detalles de la Constitución Apostólica del pontífice, que aún no se ha publicado.

"Si fuera así, esto podría ser una fuente de sacerdotes para la Iglesia Católica", dijo Reese, añadiendo que el problema de la escasez de curas católicos se podría resolver en una generación.

El arzobispo Augustine Di Noia, uno de los dos dirigentes del Vaticano que explicaron la medida la semana pasada, dijo que el documento papal expondrá claramente la preferencia del Vaticano por el celibato del clero.

¿IGLESIA HIPÓCRITA?

Los críticos han dicho que era una hipocresía de la Iglesia ordenar sacerdotes conversos casados mientras exige a los denominados católicos de cuna hacer una difícil elección entre matrimonio y sacerdocio.

Otros están fascinados por las posibles repercusiones a largo plazo de la iniciativa, particularmente porque cada vez más seminaristas casados y célibes estudian juntos para el sacerdocio.

"Esto realmente nos acerca a un sacerdocio conyugal", dijo O'Brian. "Crea dos clases de sacerdocio y esta tensión llevará presión

No obstante otros, como el reverendo William Franklin, académico del Centro Anglicano de Roma, dijo que tenía dudas sobre el efecto a largo plazo en el sacerdocio católico.

"Es una pista falsa. Todo depende de lo que diga la constitución apostólica del Papa y de cuántas personas se conviertan", dijo Franklin, un sacerdote anglicano casado que enseña en la Universidad Pontificia Angelicum en Roma, a Reuters.

Un punto clave que aún no está claro es si las disposiciones que permiten a ex sacerdotes casados anglicanos formar una nueva rama en la Iglesia Católica se ampliarán a los descendientes varones de los convertidos hoy.

Extraído de:

http://www.swissinfo.ch/spa/suiza_y_el_mundo/internacional/La_apertura_a_los_anglicanos_podria_ayudar_a_los_curas_casados.html?siteSect=143&sid=11405699&ty=ti

Persiste la intolerancia religiosa en México: EU

Periódico La Jornada
Miércoles 28 de octubre de 2009, p. 14

En el Reporte Internacional sobre Libertad Religiosa 2009, elaborado por el gobierno de Estados Unidos, se dice que, aunque en México los gobiernos federal, estatales y municipales respetan la libertad religiosa, continúan la intolerancia y discriminación contra profesantes de religiones no mayoritarias, particularmente los evangélicos.

En el apartado referido a México el informe del Departamento de Estado precisa que la mayoría de los incidentes han ocurrido en Chiapas, Guerrero, Oaxaca e Hidalgo. Subraya que los funcionarios de gobierno no siempre fueron eficaces en la búsqueda de recursos legales para atender la demanda de justicia de los afectados y que las pesquisas para castigar estos hechos de intolerancia y discriminación se llevan de forma lenta.

Por primera vez este reporte incluyó información de organizaciones no gubernamentales y agrupaciones religiosas, como Voz de los Mártires, la Campaña Permanente en Favor de la Libertad Religiosa y la Red de Abogados Cristianos de América Latina en México. Las organizaciones enviaron a la embajada de Estados Unidos en el país reportes de discriminación, los cuales fueron considerados en el informe.

Óscar Moha, representante en México de Voz de los Mártires, señaló que el reporte confirma lo que han denunciado con insistencia: el aumento de los casos de intolerancia y discriminación religiosa este sexenio. En los primeros tres años de esta administración tenemos 96 casos documentados, mientras en la de Vicente Fox apenas hubo 42.

Apuntó que el informe ratifica que funcionarios de gobiernos de todos los niveles han sido ineficaces para resolver estos asuntos.

En el informe se citan los asesinatos del sacerdote católico Habacuc Hernández Benítez y dos seminaristas en Guerrero; la muerte en un tiroteo del sacerdote católico Gerardo Manuel Miranda Ávalos en Michocán, en septiembre de 2008, y en mayo de ese año el asesinato del clérigo Julio César Mendoza, en el Distrito Federal.

En general, refiere, la discriminación se da por líderes de comunidades que utilizan la filiación religiosa como pretexto en conflictos de tipo étnico, político o de disputa de tierras. Las familias evangélicas, precisa, son expulsadas de sus comunidades, sufren daño físico y sus iglesias son agredidas, pero también se les ha privado de servicios de agua y electricidad.

Detalla que muchos problemas comienzan porque líderes de comunidades exigen a los evangélicos pagar cuotas para fiestas religiosas católicas, a lo que ellos se oponen. Algunos líderes indígenas católicos consideran que los grupos evangélicos representan una influencia indeseable y una amenaza económica y política.

Por: Carolina Gómez Mena

Extraído de:

http://www.jornada.unam.mx/2009/10/28/index.php?section=politica&article=014n3pol

Hillary Clinton se opone a leyes "antidifamación" de religiones

26 de Octubre de 2009, 06:29pm ET
WASHINGTON, 26 Oct 2009 (AFP) -

La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, dijo este lunes oponerse a la instauración de un delito de difamación de las religiones, considerando que la libertad religiosa y la de expresión son ambas igual de indispensables.

"Algunos afirman que la mejor manera de proteger la libertad religiosa es adoptar una legislación denominada 'antidifamación'. Estoy profundamente en desacuerdo", dijo Clinton cuando presentó un informe del departamento de Estado sobre la libertad religiosa.

"Estados Unidos tratará siempre de oponerse a los estereotipos (...) y luchará contra la discriminación y la persecución. Pero la libertad de un individuo de practicar su religión no debe tener consecuencias sobre la libertad de expresión de los demás", agregó.

El informe anual del departamento de Estado sobre la libertad religiosa sirve de base, generalmente unos meses más tarde, para una declaración que enumera los países en los que la situación respecto a este tema resulta "preocupante" para Estados Unidos.

Informe sobre libertad religiosa critica a Cuba y a Venezuela



Myanmar, Norcorea, China e Irán también son criticadas por el Gobierno de EEUU

Washington.- El Gobierno de Estados Unidos afirmó que la libertad religiosa es "ampliamente respetada" en América Latina, "excepto" en Cuba y Venezuela, según su informe sobre Libertad religiosa, que el Departamento de Estado de EEUU publica anualmente.

En su informe correspondiente a 2009, Cuba y Venezuela se encuentran entre el grupo de países en los que se ha detectado "restricciones y abusos" a la libertad religiosa, señaló Efe.

EEUU señala que en Cuba la Constitución reconoce el derecho de los ciudadanos a profesar y practicar en el marco del "respeto a la ley", pero el Gobierno "sigue imponiendo" restricciones a la libertad de religión.

El Ministerio del Interior "a través de su aparato de seguridad del Estado se involucra en la vigilancia activa de las instituciones religiosas", además, mantiene el "estricto control" de la construcción de nuevos edificios con propósitos religiosos.

En el caso de Venezuela, la Constitución recoge la libertad religiosa siempre y cuando "no se viole la moralidad, la decencia y el orden público". El informe reconoce que el Gobierno "generalmente" respeta la libertad religiosa, aunque los grupos religiosos, "al igual que otros que critican al Gobierno", pueden ser objeto de "acoso" e "intimidación".

La Iglesia católica criticó públicamente la situación de la democracia y los derechos humanos en el país, a lo que el presidente, Hugo Chávez, contestó con críticas a los obispos católicos y al nuncio apostólico.

El informe señala, además, los numerosos incidentes contra la comunidad judía, incluido el ataque a la sinagoga Tiferet Israel el pasado enero.

También hace referencia a las trabas que pone Venezuela a que algunos misioneros extranjeros accedan a las zonas indígenas.

Otros países
Otros países listados como violadores de las libertades religiosas son Myanmar, China, Irán y Corea del Norte.

Estados Unidos denuncia que el Gobierno birmano mina "sistemáticamente" los esfuerzos de los monjes budistas de promover los derechos humanos y la libertad política.

En el caso de China, la Constitución protege las "actividades religiosas normales" y bajo ese adjetivo las autoridades tienen un amplio margen para decidir lo que es "normal".

El Gobierno se opone a la lealtad a líderes religiosos como el Papa y el Dalai Lama, y el informe subraya la "severa" represión a los tibetanos y los uigures, alegando extremismo religioso e incluso terrorismo.

Irán es un país islámico que según su Constitución respeta a otros grupos de esta religión y los cristianos y judíos están "protegidos" como minorías. Sin embargo, la retórica y las acciones del gobierno de Mahmoud Ahmadinejad "crea una atmósfera de amenaza" para los grupos no shiíes, los musulmanes sufís, los cristianos evangélicos y los judíos.

En el caso de Corea del Norte, el informe señala que la libertad religiosa "no existe" y no hay ningún cambio respecto al informe anterior referente al "extremadamente bajo nivel de respeto por la libertad religiosa".
Extraído de:

Replantear el ecumenismo


ROMA acoge a varios cientos de miles de anglicanos que, con sus obispos y sacerdotes, pasarán a formar parte de la Iglesia católica. Pertenecen a la corriente tradicionalista del anglicanismo, que rechaza la ordenación de mujeres y de homosexuales. Los ministros casados que pasen al catolicismo se unirán a los sacerdotes católicos de rito griego, que también están casados. Por lo demás, no se les pide ningún cambio doctrinal, sólo que acepten la autoridad del Papa. Se constituirán en una prelatura personal, como la del obispo castrense o el Opus Dei, y podrán mantener sus tradiciones, ritos y peculiaridades en comunión con la Iglesia católica.

La noticia sorprende y tiene más consecuencias que las que surgen a primera vista. Por un lado, la acogida implica que no hay diferencias doctrinales importantes entre ambas iglesias y que el ministerio sacerdotal de los anglicanos se reconoce como válido. Se corrige así la decisión tomada el pasado siglo de no reconocer la validez de sus ministerios sacerdotales y la idea de que las diferencias dogmáticas y sacramentales impedían la unión de ambas iglesias.

La pregunta que surge es si esto no tiene consecuencias para otras iglesias protestantes. ¿No se han quedado obsoletas muchas de las causas teológicas e históricas que llevaron a la división de las iglesias? ¿No hay más puntos en común entre las iglesias ortodoxas y la católica que entre ésta y la anglicana? ¿No ha llegado la hora de replantear el ecumenismo y revisar las diferencias y disensos, resaltando la convergencia que se ha dado a lo largo del pasado siglo? ¿No tenían razón K. Rahner y H. Fries, cuando propusieron un plan de unión de los cristianos el pasado siglo? A la luz actual ni eran tan herejes los progresistas de entonces ni tan ortodoxos los que les atacaron.

La segunda cuestión que se plantea es la referente a la ordenación de mujeres y de homosexuales. Tampoco en el catolicismo hay consenso en ambas cuestiones, como ocurre en el anglicanismo. Hay obispos, sacerdotes, teólogos y fieles que consideran necesario un replanteamiento del rechazo actual, al que no consideran definitivo. Si en el futuro, con otro Papa, se admitiera la ordenación de mujeres y la legitimidad de la ordenación de homosexuales, a los que se exigiría lo mismo que a los varones y heterosexuales, ¿se podría llegar a una unión plena de ambas iglesias?

Si las únicas diferencias importantes, además de aceptar la autoridad del Papa, estriban en estas cuestiones, ¿no hay comunión de fe entre los fieles católicos y anglicanos que abogan por la ordenación de mujeres y homosexuales? Las nuevas causas de división no son entre católicos y anglicanos, sino que se dan por igual en ambas iglesias, con la diferencia de que los anglicanos han dado el paso de aceptar estas ordenaciones y todavía no lo ha dado el catolicismo. ¿Se mantendrá esto en el futuro?

Si hay sacerdotes católicos casados de rito oriental y de rito anglicano, ¿no ha llegado el momento de ordenar a casados en toda la Iglesia católica para que todas las comunidades puedan tener ministros y celebrar todos los sacramentos? ¿No ha llegado el momento de acoger en el ministerio sacerdotal a sacerdotes secularizados, que no tienen ninguna diferencia doctrinal con los célibes? La existencia de curas católicos casados y célibes, ¿no exige revisar la política celibataria que se impuso en el siglo XII, en contra de la practicada en el milenio anterior? ¿No ha llegado el momento del "aggiornamento ministerial" (puesta al día) que ya se planteó en el Concilio Vaticano II. ¿Se puede conceder a algunos grupos católicos lo que se niega a otros, sin que haya ningún problema doctrinal o dogmático?

El tercer milenio del cristianismo y la actual crisis de las iglesias cristianas exige valentía y creatividad. Retrasar las reformas por mero respeto al pasado y las tradiciones lleva a bloquear muchas posibilidades. El mundo ha cambiado y también las iglesias, desapareciendo muchos obstáculos para la unidad ecuménica de los cristianos. Ha llegado el momento de la fidelidad creativa a la tradición, mucho más cuando ya se han dado pasos que revelan que lo que separaba hace un siglo ya no es un obstáculo insalvable hoy. Si se tomaran medidas en esta línea, la anunciada integración de los anglicanos sería un gran paso hacia adelante.


Extraído de:
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