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lunes, 12 de mayo de 2014

Cada vez más hispanos en EE.UU. abandonan la Iglesia Católica


LOS ÁNGELES—Tanto Miriam Álvarez como Gloria Muniz fueron criadas como católicas. Ahora, Álvarez es una devota de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, mientras que Muniz no ha asistido a ninguna iglesia en años.
Las dos mujeres representan diferentes tendencias religiosas entre los hispanos en Estados Unidos: el cambio de católico a cristiano evangélico, y de católico a no tener ninguna afiliación religiosa, según un estudio del Centro de Investigación Pew.
Desde los años 90, los hispanos, muchos llegados en una ola de inmigración masiva, ayudaron a fortalecer las filas de una Iglesia Católica en descenso en EE.UU.
El estudio presentado el miércoles por Pew, un centro de estudios sin afiliación política, sugiere una fuga religiosa en este grupo demográfico de rápido crecimiento y el segundo mayor en este país.
El porcentaje de hispanos que son católicos en EE.UU. ha descendido 12% en cuatro años, a 55% en 2013, descubrió Pew. Casi uno de cuatro adultos hispanos en EE.UU. es ahora ex católico, mientras que una mayor proporción se considera sin afiliación religiosa o protestante.
Las tendencias imitan lo que ha estado sucediendo en México, Brasil y otros países en América Latina, en donde las denominaciones cristianas evangélicas, como el pentecostalismo, han ganado terreno a expensas del catolicismo. También reflejan cambios más amplios en EE.UU., donde el catolicismo ha estado perdiendo seguidores y el porcentaje de personas que se identifican sin afiliación religiosa ha crecido.
Los hispanos siguen siendo significativamente más católicos y menos protestantes que la población estadounidense en general, descubrió el estudio de Pew. Alrededor de 48% del público general es protestante, comparado con 22% de los hispanos, mientras que solo 22% del público general es católico. La proporción de personas sin afiliación religiosa de los dos grupos es similar, 18% y 20%, respectivamente.
La religiosa Mary Ann Walsh, vocera de la Conferencia de Obispos Católicos de EE.UU., dijo en respuesta al estudio que el ministerio de la Iglesia para los hispanos es crucial, y que la Iglesia trabaja para incrementar la cantidad de seminaristas y sacerdotes hispanos, al igual que el número de hispanos en escuelas católicas.
Hubo un "aumento enorme" en la cantidad de diáconos hispanos que trabajan en parroquias, a 15% de los diáconos permanentes activos. La Iglesia también ha buscado promover el liderazgo hispano en el servicio laico, y en este momento 43% de las personas en programas de formación de liderazgo son hispanos, señaló.
"No me sorprende", afirmó sobre la caída de 12 puntos porcentuales reportada por Pew. "Nos estamos volviendo una sociedad cada vez más secular. Todas las iglesias están registrando el efecto de personas que se desafilian. Los hispanos y todos los demás se ven afectados por las mismas influencias sociales".
Los expertos identifican el alza del pluralismo religioso como una razón clave detrás de los cambios. "Los latinos están creciendo dentro de una cultura religiosa de elección, con la posibilidad de cambiarse de religión o de terminar sin ninguna religión", expresó Timothy Matovina, profesor de teología en la Universidad de Notre Dame. "La religión es cada vez más un tema de elección, en lugar de una tradición familiar o cultural".
Agregó que la Iglesia Católica cuenta con un nivel de retención más alto, en 71%, para jóvenes hispanos en EE.UU. comparado con jóvenes no hispanos, en 62%, según datos de 2012 del Centro de Investigación Aplicada del Apostolado.
El pastor Luis Liñán Olivera, un inmigrante peruano, ayudó a establecer iglesias Adventistas del Séptimo Día en busca de atraer inmigrantes hispanohablantes en Pensilvania, Delaware y Virginia antes de tomar las riendas de una iglesia en un enclave latino en Hollywood hace tres años. Otrora monaguillo, Liñán Olivera dice que muchos miembros de su congregación son ex católicos.
La naturaleza más participativa de los grupos evangélicos atrae a congregantes como Álvarez. La inmigrante mexicana dice: "Rezar aquí con mis hermanos me ha ayudado a resolver problemas". Dice que cree que ayudó a curar el asma que afligía a su hijo de siete años, Darwin.
La membresía en la iglesia se ha duplicado a alrededor de 300 familias desde 2011, indicó el pastor, y varias otras iglesias evangélicas pueblan la zona, aunque algunas son solo salones con una pocas filas de sillas.
Un porcentaje en alza de hispanos nacieron en EE.UU. Muchos, como Muniz, no tienen afiliación religiosa, según el estudio. Hija de inmigrantes mexicanos, Muniz dijo que fue bautizada, tomó su primera comunión y asistía a misa regularmente. Pero de adulta no sigue ninguna religión, afirmó la madre de cuatro niños.
De cualquier forma, los latinos siguen conformando un porcentaje cada vez más grande entre todos los católicos de EE.UU. —alrededor de un tercio en 2013— gracias al crecimiento de la población latina. Los hispanos son un 17% de la población de EE.UU., un alza frente a 12% al comienzo del siglo.
"Si estas tendencias continúan, podría llegar el día en que la mayoría de católicos en EE.UU. sea hispana incluso si la mayoría de los hispanos ya no son católicos", afirmó el director de investigación sobre religión de Pew, Alan Cooperman.
El estudio estuvo basado en una encuesta realizada entre mayo y julio del año pasado, sobre una muestra de 5.103 hispanos adultos. Pew utilizó los informes de 2006 y 2010 para comparar y monitorear tendencias.

viernes, 22 de octubre de 2010

El Señor de los Milagros es declarado Patrono del Perú

El presidente peruano, Alan García, promulgó la ley que declara la imagen del "Cristo moreno" como un "símbolo de religiosidad y sentimiento popular".

El Señor de los Milagros, la imagen más venerada del país, fue declarado el pasado 18 de octubre "Patrono de la Espiritualidad Religiosa Católica de Perú", en una ceremonia celebrada ante miles de personas en la Plaza Mayor de Lima.

El presidente peruano, Alan García, que promulgó la ley que declara la imagen del "Cristo moreno" como un "símbolo de religiosidad y sentimiento popular", se unió al homenaje en la Plaza.

En su segunda procesión este mes por las calles limeñas, el paso del Señor de los Milagros partió del Santuario de Las Nazarenas tras una misa oficiada por el cardenal Juan Luis Cipriani, arzobispo y primado de la Iglesia Católica peruana.
Tras recibir el homenaje de la Municipalidad de Lima y del Ejecutivo peruano en la Plaza de Armas, continuó su recorrido hacia la sede del Congreso de la República, el hospital Dos de Mayo, el hospital Guillermo Almenara y el templo de Nuestra Señora de las Victorias.


Cristo de Pachacamilla



La imagen del Señor de los Milagros data de 1661, cuando un esclavo de origen africano pintó la imagen de un Cristo moreno en las paredes de una humilde vivienda en el barrio de Pachacamilla, que por entonces estaba a las afueras de Lima.



La imagen, que quedó intacta tras un terremoto que el 20 de octubre de 1687 destruyó la capital del entonces Virreinato de Perú, recorre desde entonces cada octubre las calles de la capital peruana en una de las procesiones más multitudinarias de la tradición católica en el mundo.

martes, 12 de octubre de 2010

O papa em campanha (EL PAPA EN CAMPAÑA)

La noticia que a continuación se presenta es interesante. Benedicto XVI pide a los obispos católicos poner más empeño en el trabajo con los católicos pues a leguas se ve que las iglesias protestantes les están quitando sus "ovejas".
Por tal razón les invitamos a leer este artículo, aunque está en portugués, puede ser leída con nuestro traductor google.

A visita Ad limina apostolorum (“Aos túmulos dos apóstolos”) é uma obrigação dos bispos católicos, que a cada cinco anos vão aos locais onde estariam enterrados São Pedro e São Paulo e se encontram com o papa. Mas a ida de bispos do Sergipe e da Bahia ao Vaticano, no início do mês, fugiu da rotina por conta de um apelo de Joseph Ratzinger, o papa Bento XVI. Ele exigiu um esforço maior para trazer ex-fiéis de volta ao rebanho católico no Brasil. “Às vezes os batizados não são suficientes. As pessoas se tornam facilmente influenciáveis e donas de uma fé frágil”, disse o papa.

O que tem movido tantos brasileiros para igrejas pentecostais e evangélicas num país tradicionalmente católico, onde papas costumam ser recebidos por multidões? O Brasil ainda é a maior nação católica do mundo, com 140 milhões de fiéis, mas quase 20 milhões deixaram a Igreja Católica entre 1994 e 2007, segundo o instituto Datafolha. “A concorrência é muito grande. Em Juazeiro, existem dez padres e 200 pastores”, afirma dom José Geraldo da Cruz, bispo presente ao encontro com Bento XVI. “Ele nos disse que temos de estar mais próximos. Mas fica difícil.” O teólogo Leonardo Boff, que foi punido nos anos 80 e deixou a Igreja por sua defesa da Teologia da Libertação, diz que a linguagem usada nas missas e os escândalos de abuso sexual contribuem para desgastar a imagem da instituição. “A Igreja tem uma visão muito abstrata da realidade. O povo não entende. E os casos de pedofilia são uma completa desmoralização.” Em visita na semana passada ao Reino Unido, onde houve várias denúncias de abusos, Bento XVI disse que “as autoridades da Igreja não foram suficientemente rápidas para tomar as medidas necessárias” (leia a coluna de Christopher Hitchens) .

A pedagoga carioca Regina da Silva, de 28 anos, trocou há 14 a Igreja Católica pela Adventista. “Aqui, se preocupam com nossa saúde, a vida amorosa, a alimentação”, diz ela. Para Marcelo da Graça, outro ex-católico e hoje líder da Assembleia de Deus na Penha, bairro do Rio de Janeiro, o culto católico é entediante para os jovens. “Na Assembleia, cultuamos um Deus alegre; na católica, um Deus morto na cruz.”

As mudanças capitaneadas por padres “modernos”, como Marcelo Rossi e Fábio de Melo, são consideradas evoluções para quem deixou o catolicismo. O movimento carismático do Brasil arrasta multidões a cultos e shows. Mas Bento XVI se opõe a essa linha. “Ele tem razão. Não é a casca que faz o conteúdo. Não podemos ter algo imóvel, tampouco precisamos de puras coreografias”, diz dom José Geraldo. Por enquanto, a Igreja ainda tenta descobrir uma forma de fazer com que o apelo de Bento XVI não fique restrito a um encontro protocolar com bispos no interior do Vaticano

Fuente:

domingo, 1 de agosto de 2010

VATICANO HACE CIRCULAR MONEDA CON IMAGEN DEL PAPA


Esta noticia de Noticiacristiana.com me ha parecido tan interesante, que ni la comento, copio y pego (a buen entendedor...):

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El Vaticano hizo circular abiertamente monedas conocidas como las “euro pontificio”, las cuales tienen imagen del Papa Benedicto XVI. Desde ahora en adelante al menos dos tipos de monedas de cincuenta centésimos serán utilizadas: la del Papa y el euro.


Anteriormente el gobierno central de la Iglesia católica emitía cada año una gran cantidad de monedas de varias denominaciones, desde un centésimo hasta dos euros, pero la mayor parte de estas monedas iban a parar a manos de un coleccionista privado.


Por tales circunstancias en diciembre de 2009 la Sede Católica firmó un acuerdo con la Unión Europea, la cual le otorgó al Vaticano el permiso para hacer circular monedas por un valor de hasta dos millones 300 mil euros cada año, siempre y cuando un porcentaje de estas tengan una verdadera circulación.


Ante para la Sede Apostólica el límite era de un millón 74 mil euros, pero estos no circulaban comercialmente ya que iba a parar a los estuches de los coleccionistas. Y la única forma de recuperar el euro vaticano era mediante la compra de los estuches los cuales superaban el valor propio de las monedas.


Ahora la comercialización de las monedas acuñadas por El Vaticano será así: de los dos millones 300 mil autorizados, un 20% se destinará a piezas preciosas especiales confeccionadas en oro y plata. Del restante 80%, la mitad circulará a nivel comercial y la otra mitad podrá ofrecerse al gran público en diversos contenedores para ser vista. Esta medida será para que los coleccionistas pierdan interés en el euro papal, pero ¿Será este el inicio de famosa moneda global que regirá al mundo? ¿Usaremos euro vaticano en vez de nuestra propia moneda?

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Pues no creo que llegue el asunto a tanto como a sustituir el dólar o a ser la moneda mundial, pero no deja de ser llamativo que la moneda euro-vaticana quiera salir de los museos para empezar a circular por los bolsillos de toda Europa.


Fuente: http://cuenta-atras.blogspot.com/

miércoles, 28 de octubre de 2009

El ecumenismo hoy. La situación en la Iglesia católica

CONSEJO PONTIFICIO
PARA LA PROMOCIÓN DE LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS

PRESENTACIÓN DE MONS. BRIAN FARRELL

Introducción

En el mes de noviembre de 2004, el Consejo pontificio para la promoción de la unidad de los cristianos organizó un encuentro internacional cerca de Roma para conmemorar el 40° aniversario de la promulgación del decreto Unitatis redintegratio del concilio Vaticano II sobre el ecumenismo, realizada el 21 de noviembre de 1964. Entre las más de doscientas cincuenta personas que participaron en el encuentro se hallaban los presidentes -o los secretarios- de las comisiones ecuménicas de la mayor parte de las Conferencias episcopales y de los Sínodos de las Iglesias orientales católicas, los moderadores de los diálogos teológicos bilaterales con las principales comuniones cristianas, y los miembros y consultores del dicasterio.

Asimismo, asistieron al encuentro más de treinta delegados fraternos de otras Iglesias y comunidades eclesiales, del Consejo mundial de Iglesias de Ginebra y de la Conferencia de Iglesias europeas, así como huéspedes de la Curia romana, de las universidades pontificias y de las facultades de teología. La reunión tenía como finalidad celebrar el 40° aniversario del compromiso ecuménico de la Iglesia, pero también reflexionar sobre el significado permanente del decreto Unitatis redintegratio, analizar el camino recorrido desde el Concilio en adelante, y formular propuestas para la actividad futura.

En la preparación de ese importante encuentro, el Consejo pontificio para la promoción de la unidad de los cristianos había enviado a las Conferencias episcopales y a los Sínodos de las Iglesias orientales católicas un cuestionario con el fin de elaborar un informe sobre la situación actual del ecumenismo en la Iglesia católica y en el ámbito local. Con esa iniciativa, el Consejo pontificio quería comprobar el grado de aplicación práctica tanto del decreto Unitatis redintegratio cuarenta años después de su promulgación, como del Directorio ecuménico diez años después de su publicación. De los 163 cuestionarios enviados, el Consejo pontificio recibió 83 rellenados. Por continentes y regiones, las respuestas llegadas fueron: 20 de África (44% de los organismos episcopales y sinodales presentes en el continente); 17 de América Latina y el Caribe (71%); 1 de América del norte (50%); 12 de Asia (60%); 24 de Europa (60%); 7 de Oriente Medio (46%); y 2 de Oceanía (40%).

El Consejo pontificio es plenamente consciente de que la encuesta tiene limitaciones; el cuestionario no estaba formulado de forma científica; las respuestas fueron menos numerosas de lo que se esperaba y correspondían a situaciones cuantitativamente muy diversas entre sí, lo cual no ha permitido una comparación fiable de los datos y las estadísticas. Por poner un ejemplo, Brasil no se puede comparar con Gibraltar, o Alemania con Kazajstán. A pesar de ello, creemos que se puede disponer de una base sólida para trazar un cuadro del estado actual del compromiso ecuménico. Ofrecemos a continuación una breve síntesis de los resultados de la encuesta.

Los datos recogidos se han clasificado según cuatro temas:

el progreso de la conciencia ecuménica en el ámbito de la Iglesia católica;
la organización del ecumenismo;
la acción ecuménica de la Iglesia en el ámbito local;
y sugerencias para el trabajo futuro.

El progreso de la conciencia ecuménica en el ámbito de la Iglesia católica

Signos positivos

La encuesta ha mostrado de forma evidente que en todo el mundo el decreto Unitatis redintegratio ha contribuido a una mejora radical de las actitudes católicas con respecto a los demás cristianos; se ha superado en gran parte la actitud polémica que predominaba en el pasado. Los católicos han adoptado una actitud positiva en lo que atañe al compromiso ecuménico. Desean conocer más a las otras Iglesias y comuniones cristianas, y por lo general están dispuestos a participar en actos y encuentros ecuménicos, especialmente cuando se trata de orar juntos por la unidad. El ecumenismo espiritual es una actividad muy generalizada. Además de la Semana de oración por la unidad de los cristianos, que sigue siendo el momento principal de la actividad ecuménica, casi por doquier se han multiplicado las celebraciones comunes de las más importantes fiestas y conmemoraciones litúrgicas, así como de las festividades civiles, nacionales o locales.
Por doquier se suelen compartir lugares de culto. Dos terceras partes de las respuestas al cuestionario se han referido a la colaboración ecuménica en el ámbito parroquial y a la publicación de orientaciones para la actividad ecuménica en las regiones respectivas. Por lo general, se puede asegurar que en la Iglesia prosigue y se difunde cada vez más el deseo de vivir el compromiso ecuménico impulsado por el concilio Vaticano II.

Problemas y resistencias

Al mismo tiempo, no podemos ser ingenuos. Aunque no todas las dificultades mencionadas en las respuestas al cuestionario existan en el mismo grado en todos los lugares de la Iglesia, una mirada de conjunto sobre dichas dificultades puede resultar útil, pues ponen de manifiesto los desafíos que deben afrontar los que trabajan para promover en la práctica la unidad de los cristianos.
Sintetizando, se puede afirmar que las cuestiones teológico-pastorales a las que se alude con más frecuencia en las respuestas son las siguientes:

El problema del reconocimiento recíproco del bautismo y la costumbre de algunas Iglesias y comunidades eclesiales de volver a bautizar a los católicos. Después de su asamblea plenaria del año 2001, el Consejo pontificio para la promoción de la unidad de los cristianos envió a las Conferencias episcopales una presentación de las directrices que algunas de ellas habían emanado sobre el reconocimiento recíproco del bautismo. La presentación fue publicada en el Boletín del dicasterio (cf. El reconocimiento recíproco del bautismo. Síntesis de las respuestas de las Conferencias episcopales. Documento de estudio. En: Service d'Information Information Service, n. 109, 2002/I-II. El documento se publicó en inglés y francés).
La cuestión de los abusos en lo que atañe a la communicatio in sacris.
Las cuestiones relativas a los matrimonios mixtos.
Los problemas planteados en algunos lugares por aparentes excesos en devociones católicas de culto a la Virgen María.
La cuestión de la unificación de la fecha de la Pascua -tema discutido en varios ámbitos desde el concilio Vaticano II-, que constituye una preocupación muy sentida de modo especial en Oriente Medio.
La diversidad en la organización y en las estructuras eclesiales en algunos países impide a los católicos encontrar interlocutores ecuménicos en algunas otras confesiones.
Asimismo, se ha constatado que son frecuentes por doquier (América Latina, Egipto, Rusia...) las acusaciones mutuas de proselitismo.
Por último, numerosas Conferencias episcopales coinciden en señalar que la falta de escritos de carácter ecuménico al alcance de los fieles menos preparados constituye un problema.


Entre los factores no teológicos que tienen repercusiones sobre el ecumenismo, las respuestas destacan los siguientes: las situaciones sociales y políticas (especialmente en la ex Unión Soviética); los conflictos étnicos (África y Balcanes); y el hecho de que la Iglesia constituya una mayoría o una minoría en el país. En la Europa del este muchas respuestas se refieren a las tensiones producidas por la restitución de los bienes eclesiásticos. En ciertos lugares, algunos grupos islámicos ven como una amenaza la búsqueda de la unidad de los cristianos.

Respuestas procedentes de todos los continentes aluden a la persistencia de actitudes marcadas por el miedo, la sospecha y la desconfianza recíprocos. Otros cristianos albergan el temor de que pueden ser absorbidos por la comunidad católica, más fuerte que ellos; y, viceversa, los católicos miran con desconfianza a ciertos grupos que usan los medios de comunicación, con campañas públicas de opinión, para criticar la doctrina católica, insistiendo en situaciones negativas o escandalosas, a fin de atacar a la Iglesia.

En resumen, persisten aún muchas sospechas acerca de las intenciones mutuas reales y de las motivaciones evangélicas de los programas y las actividades de unos y otros. Aunque se haya progresado mucho en la purificación de la memoria histórica, algunas Iglesias locales afirman que el recuerdo de los acontecimientos del pasado, tanto antiguos como recientes, impide aún o entorpece las relaciones ecuménicas. La purificación de la memoria histórica es un tema hacia el que el Papa Juan Pablo II ha llamado nuestra atención en numerosas ocasiones, y sigue siendo uno de los desafíos más importantes para los que trabajan en favor de la unidad de los cristianos.

Algunas respuestas han puesto de relieve la falta de motivación y de entusiasmo que deriva, en ciertos casos, de la sospecha de que el ecumenismo debilita la misión evangelizadora de la Iglesia. Algunos católicos consideran que el ecumenismo pone en peligro su fe y equivale a admitir una insuficiencia de la Iglesia católica, algo que no están dispuestos a aceptar. En algunas regiones donde la Iglesia católica tiene una amplia mayoría, el escaso número de cristianos pertenecientes a las demás Iglesias suele aducirse como justificación para la falta de iniciativas ecuménicas.
En otros lugares, a menudo, las comunidades evangélicas y pentecostales más recientes no suelen ser consideradas como genuinamente eclesiales, y el uso indiscriminado del término "secta" sigue provocando problemas en todos los continentes. Las comunidades eclesiales (baptistas, evangélicos, pentecostales) con las que la Iglesia católica mantiene un diálogo teológico y relaciones internacionales, que en algunos casos se llevan a cabo desde hace decenios, suelen incluirse en la lista de las sectas. Por otra parte, de modo especial en América Latina, las respuestas al cuestionario frecuentemente indican que algunos grupos evangélicos y pentecostales no reconocen el carácter cristiano de los católicos.

Podría resultar útil recordar que esa dificultad recíproca ya ha sido objeto de documentos de estudio elaborados por varias comisiones mixtas de diálogo (por ejemplo, con respecto al diálogo católico-pentecostal: Evangelización, proselitismo y testimonio común; y con respecto a las "Consultas entre la Iglesia católica y la Alianza evangélica mundial": Iglesia, evangelización y los vínculos de la koinonía).

La organización del ecumenismo

El concilio Vaticano II encomendó de modo especial a los obispos el compromiso ecuménico. El Directorio para la aplicación de los principios y las normas sobre el ecumenismo recomienda la creación de comisiones ecuménicas en cada diócesis, así como en el ámbito nacional y regional, o al menos la designación en cada diócesis de un delegado que se encargue de promover el espíritu ecuménico y las relaciones intereclesiales.

El Consejo pontificio para la promoción de la unidad de los cristianos ha constatado con satisfacción que sólo pocas Conferencias episcopales carecen de un departamento o comisión de ecumenismo. Por otra parte, muchas de las respuestas al cuestionario destacan que la acción de esas comisiones o delegados es bastante limitada. A este respecto, se alude a la falta de continuidad en el desarrollo de proyectos, a la necesidad de contar con gente nueva, más joven, entre las personas comprometidas en la actividad ecuménica.

En el ámbito de las diócesis el panorama no es muy alentador: la falta de personal, de preparación específica, de recursos económicos y de otro tipo, indica que la actividad ecuménica se deja con frecuencia a la iniciativa espontánea de los fieles. Por el contrario, en algunos países se señala la presencia viva de grupos y asociaciones de apoyo, compuestos por personas bien preparadas en el campo ecuménico, que promueven activamente la formación ecuménica en las diócesis, en las parroquias, en los seminarios y en los grupos. Es preciso poner más empeño en detectar esos expertos y voluntarios, y en desarrollar su formación.

Por lo que atañe a la participación en los Consejos de Iglesias, se ha constatado un cambio fundamental en los años más recientes. Hace cuarenta años, la Iglesia católica no participaba en ninguno de esos Consejos. Hoy, de los 120 Consejos existentes, es miembro de 70, y participa en tres de los siete Consejos regionales de Iglesias, y en siete de los Consejos regionales de Iglesias asociados al Consejo mundial de Iglesias de Ginebra (según los datos con que se contaba en septiembre de 2004, la Iglesia católica es miembro con pleno derecho en tres Consejos regionales de Iglesias: el Caribe, Oriente Medio y el Pacífico. La Iglesia católica es miembro de catorce Consejos nacionales cristianos o Consejos de Iglesias en África, de tres en Asia, diez en Oceanía, doce en el Caribe, veinticinco en Europa, uno en América del norte y cinco en América del sur. Cf. "Inspired by the same vision: Roman Catholic participation in national and regional Councils of Churches, Apéndice E).

Está a punto de publicarse un nuevo documento, elaborado por el Grupo mixto de trabajo entre representantes de la Iglesia católica y del Consejo mundial de Iglesias, que presenta un análisis de las implicaciones y las formas de participación católica en dichos Consejos, y brinda sugerencias para afrontar las dificultades y los desafíos que impiden la participación católica en algunos lugares.

La actividad ecuménica de la Iglesia en el ámbito local

Por lo que atañe al diálogo, 42 de las 83 Conferencias episcopales que respondieron a la encuesta del Consejo pontificio para la promoción de la unidad de los cristianos confirman la presencia en su territorio de organismos permanentes de diálogo con las demás Iglesias y comunidades eclesiales; 38 de ellas refieren la existencia de comisiones mixtas de diálogo.

En lo referente a la aceptación de los documentos de diálogo, sólo 35 Conferencias episcopales reconocen una buena difusión de los resultados de los diálogos oficiales, y afirman que han promovido el estudio y una activa discusión con la publicación de subsidios. Algunas respuestas aluden también a las iniciativas que se han puesto en marcha para utilizar internet con vistas a la promoción del ecumenismo en algunos países, un aspecto que el Consejo pontificio para la promoción de la unidad de los cristianos tiene gran interés en desarrollar. En el ámbito social, 44 Conferencias señalan que participan en actividades de cooperación con otras confesiones. A este respecto, es preciso admitir también que se podría haber hecho mucho más.

La necesidad de una formación ecuménica más adecuada es un tema que indican prácticamente todas las comisiones ecuménicas que respondieron a la encuesta. Esa formación debería contar con la presencia y la contribución de representantes de otras Iglesias y comunidades eclesiales. En efecto, el Consejo pontificio espera que, donde sea posible, esa formación se realice cada vez más con mayor colaboración. El documento elaborado por el dicasterio en 1995: La dimensión ecuménica de la formación de quienes se dedican al ministerio pastoral, que ofrece sugerencias para un curso de ecumenismo y aconseja subsidios para organizarlo, no es bastante conocido y conviene distribuirlo más ampliamente.

El Consejo pontificio para la promoción de la unidad de los cristianos, junto con la Congregación para la educación católica, ha tomado la iniciativa de promover una encuesta, a escala mundial, en los seminarios católicos que cuentan con un Estudio teológico, en las universidades y las facultades de teología, para conocer exactamente cómo se imparte la enseñanza del ecumenismo, y para saber si se le presta la atención que merece en el conjunto de la formación católica. Actualmente se están recogiendo los datos con el fin de publicar luego los resultados de la encuesta.

Algunos puntos de reflexión sobre el futuro del ecumenismo

La consulta ha mostrado que el grado de compromiso ecuménico en el ámbito local está aumentando en intensidad y extensión en toda la Iglesia. En un mundo globalizado, los cristianos de todas las Iglesias se sienten impulsados a superar su estado de división. El ecumenismo espiritual -conversión de la mente y del corazón a Cristo, oración común por la unidad- está logrando una atención cada vez mayor. Las respuestas al cuestionario han ofrecido numerosas sugerencias positivas para la futura actividad ecuménica, poniendo de relieve tres aspectos que es preciso considerar con urgencia en el contexto actual y con vistas al futuro: incluir las iniciativas ecuménicas en los programas pastorales orgánicos de las diócesis; promover la formación ecuménica de los seglares, los religiosos, los seminaristas, los sacerdotes y los obispos; y reflexionar sobre el modo como se ha de afrontar el problema del proselitismo agresivo.

En un mundo que ha cambiado mucho durante los años que han pasado desde el concilio Vaticano II, la actitud católica con respecto al restablecimiento de la unidad está impregnada de un realismo nuevo. Hoy resulta más claro que nunca que el ecumenismo sólo se puede promover sobre una sólida base doctrinal y un riguroso diálogo entre los cristianos separados. Sobre todo, se comprende cada vez mejor que sólo se puede trabajar en favor de la unidad con una espiritualidad convincente y profunda, una espiritualidad de esperanza cristiana y valentía.

El Consejo pontificio para la promoción de la unidad de los cristianos desea que la conmemoración del 40° aniversario de la promulgación del decreto Unitatis redintegratio haya infundido nueva esperanza y nueva valentía en los que se encargan más directamente de la aplicación del compromiso ecuménico de la Iglesia.

Extraído de:

http://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/chrstuni/documents/rc_pc_chrstuni_doc_20041121_farrell-ecumenismo_sp.html

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